Puente del incienso suicida No. 1

Caminaba a paso lento un pie después de otro, la cabeza abajo, apenas si  podía sentir su respiración, incluso si hubiera querido emitir un sonido de la conciencia única, hubiera sido imposible, pues sus pensamientos antagónicos estaban atados a la amargura de su alma.
Y así prosiguió caminando sin saber a donde, sin saber a qué, caminaba sin llegar a ningún lado, un suspiro lo hizo detenerse  y preguntarse ¿porque? ¿Por qué de esas situaciones o acontecimientos?  porque  la vida en si misma había sido denotada en su persona en cierta manera, después de incluir un suspiro más a su interminable desfile de miseria prosiguió su caminata. (Un pie después de otro)
Siempre pensó que su vida iba a ser diferente, se imaginó de tantas maneras, se soñó tantas veces en diferentes circunstancias,  (pero no) su destino era fracasar su objetivo era detenerse a medio camino y quedarse allí.
De repente recordó los años donde su piel no había sido marcada ante las profundas manchas del tiempo y esos ojo, ojos negros y profundos,  se estableció en el una necesidad, de ver esos labios rojos por el frio, ese instante en el que la pudo besar, esa despedida sin holas futuros.
Ese beso que jamás dio, el sentimiento que jamás pudo vincular, el adiós seco, pensó en cómo pudo ser su boda, en los hijos que pudo tener  y probablemente en su divorcio gracias a su apatía por la vida, pero hubiera vivido, pero hubiera besado, pero la hubiera amado en ese noviembre tan frio le hubiera quitado el calor a besos (y  a…..)
No lo hizo en la despedida, la abrazo y apenas su mejía roso la suya, ella se quedó como esperando lo que jamás vendría, el pensó que ella era demasiado, o mucho, o más que su mismo deseo. (Por lo tanto (nada))
Acelero el paso, molesto consigo mismo, enojado, brutalmente herido en su ego de hombre, la conciencia le apuñalaba el corazón, las entrañas y el orgullo.
Casi corriendo a un destino invisible, se le venían todas las respuestas a su cabeza, todas esas ideas esas disyuntivas, todas las preguntas que no le hicieron, le daba coraje, porque nadie se las pregunto, mas coraje aun le dio recordar aquellas preguntas que le hicieron pero que no tuvo el valor de responder.
Gritaba dentro de si mientras corría en la madrugada de un sábado, ¿porque nunca me preguntaron? ¿Porque nunca respondí? Yo sabía que sabía, a quien le quedan mis respuestas, si nadie me hizo la pregunta.
Después de tanto correr su cuerpo cansado aviso que no resistía, no solo su miseria emocional consumía su ser, si no la física le avisa que los años habían pasado sobre su cuerpo dejando la marca de la vejes.
Desacelero el paso, y sintió como las lágrimas le corrían por los ojos, como ceño fruncido no regresaba a su espacio original.
El billete de lotería que nunca compro, el dinero que nunca tuvo, la comodidad que siempre deseo. Los insultos que nunca respondió, los golpes que se quedaron en los puños amarrados a la cobardía, las escupidas en la cara los golpes al corazón pero más que nada, lo estúpido que fue al permitirlo.
Se odiaba, se detestaba, repugnante ser, nunca fue capaz de hacer algo por él, de seducirse a sí mismo, entregarse a una satisfacción propia, siempre perteneció a los demás y jugo al deseo que ellos necesitaban.
Hoy estaba solo, sin los demás, sin los sueños, sin los anhelos, sin deseos era un hombre sin alma, sin conciencia, sin un lugar a donde llegar, un golpe de realidad destruyo su sentido direccional y se percató que estaba en el puente, abajo no exista a sus ojos porque la neblina lo cubría, arriba nada más el con sus manos tocando el barandal.
Sus pensamientos retornaban a ella (que no era la misma (anterior)) esa necesidad de amarla, de tenerla en sus brazos de recuperarla, de besarla una y otra vez hasta que su piel se tornara roja, de hacerla su diosa y adorarla, de pecar tanto, de redimirse solo, cada pecado hubiera sido digno del infierno si tan solo hubiera sido capaz de tocarla una vez más.
Analizando  la situación se dio cuenta que las cosas hubieran sido distintas, el solo hecho de tenerla en sus brazos provocaría un odio repentino, después una aseveración divina de pasión,  provocaría golpearla, besarla, decirle que a pesar de su victoriosa forma de ser mujer era un fracaso para el amor, que lo que en el provocaba no era amor si no una malformación de odios constantes, seguido de una repentina pasión, que lo que provocaba en los demás era un deseo pasajero, que nadie la iba amar, que era un juguete, un ironía de la fantasía, que lo que hubo entre ellos era solo sexo. (Y demás)
Ese jueves, maldito de noviembre, en donde los encontró desnudos a ella y a él (o sea el otro) envueltos en lujuria en la misma habitación donde se juraban amor. Pego un grito arañando la baranda de cemento del puente y finalizándolo con un golpe de puño al cemento frio, su mano quedo caliente, temblorosa, ajena.
Coloco un rodilla en el barandal, seguida por la otra hasta bajar los pies en la superficie externa al puente, lo único que lo hacía permanecer al puente físicamente: eran sus talones y la punta de sus dedos, emocional: el miedo.
Nunca había tomado el valor de una decisión en su vida y cuando lo hizo le mataron el alma. Quitarse la vida era la única decisión que le quedaba, la que estaba en sus manos, la inmediata.
De repente en el proceso de empujarse al borde de la nada, contemplo la opción, de vivir que también estaba en sus manos, la vio más cercana que nunca, un reto, un problema, un laberinto, acertijo, que no vio imposible, aunque conocía su dificultad.
Se sintió más vivo que nunca, al levantar su rostro en lagrimado sintió el viento frió de noviembre colarse por su nariz y llegar hasta sus pulmones, se sentó en la baranda con los pies colgando a la nada. Como si nada recogió sus piernas y regreso al lugar seguro, coloco sus manos en las bolsas del pantalón, y camino de regreso, el destino que seguía sin conocerlo, pero esta vez sería más fácil, porque había luchado contra la muerte y había ganado la vida, y eso lo hacia invencible al destino.





Literal

A él le gustaba leer, leer todo, leía miradas, leía sonrisas, devoraba libros, leía cartas, leía notas, anuncios, guías telefónicas, leía manos, leía corazones, amores, personas, pero más que todo leía poesía.
Tanta era su obsesión con la lectura, que como suele pasar (siempre o casi siempre) se enamoró de ella.
De las letras.
Entonces se volvió un adicto a los puntos, las comas, las frases, poemas, canciones, cuentos, ensayos, ideas. (Embarradas en un papel, con tinta)
La secuencia de las palabras con fonemas distintos, el mecanismo de la mente al colocarle un significado al proceso de gestión de formación estética.
Todo lo hacían ser FELIZ (no “feliz”)
Se enamoró de la lectura una mañana en la cual sus pensamientos no fueron suficiente  y al salir de su casa leería lo que cambiaría su vida, en una banqueta con letra infantil y a yeso un niño sin duda gestiono lo que parecía ser su primera poesía (Antonia te amo) entonces se dijo; La inmortalidad del sentimiento, plasmado en un texto.
Desde entonces era de esperarse que cuando llego la hora de enamorase (esa hora, mortal) se enamoraría de una mujer que fuera poesía.
La conoció y le pareció una mujer normal (si eso existiera), pero cuando dijo su nombre, Rrenata  y seguido dijo, se escribe con una “R” pero se pronuncia con dos, supo que había encontrado el amor de su vida.
Ella lo cativo como un título llamativo
A los meses indago en su índice
Un año había pasado cuando le presentaron a su prólogo.
Cautivado por lo que los demás decían de ella se aventuró en sus páginas
Capítulo I: Entorno histórico, sus torneadas piernas habían andado por muchos lados, y cada muslo contaba una historia.
Capitulo II: El personaje, había seducido al  lector, con esos labios con esos párrafos.
Capitulo III: El nudo, se encontraba entre el papel y las palabras el mortal pero maravilloso espacio del amor, amor de los textos.
Capitulo IV: Esto ya había extendido lo realista, había pasado de ser un ensayo superfluo a poesía pura emanada del barroquismo literario.

Por lo tanto  con la irremediable noción de que su cuerpo ya no le pertenecía, sino ya era de aquella que sus ojos provocan un beso, se dejó llevar, por cada palabra, se comió cada verso, acaricio cada frase, nado en lo delicado de sus párrafos, beso los pies de página.
No dejo ni el número ni los márgenes sin tocar.
Leyó con pasión la cadera de sus poemas hasta llegar a la gloriosa rima donde todo cobra sentido

Capítulo V: (xxx)

Capítulo VI: después de la inexhaustible ola de amor que aquel lector y escritor leyeron por horas se encontraron con un con las miradas fijas, profundas y ante la intención de pronunciar algo inadecuado callaron por algunas horas, hasta que el osadamente pregunto:

                              ¿Y el Tomo II?


La Utopía Independentista

Guatemala, tus fiestas, tus tradiciones, tus símbolos
Tus bandas de guerra, tus desfiles, tu bandera
Tus actos protocolarios, tus cuetes, tu ejército.
Guatemala tu historia olvidada, tus libros sin leer
Tu socialismo disfrazado, tu neo-liberalismo descarado.

Hoy todos se sienten orgullosos de ser guatemaltecos
A otros les da un inmenso oprobio serlo

Todos publican textos, colocan fotografías
Corren por la antorcha, compran banderas

Y yo me pregunto, ¿cuándo van a despertar?
¿Cuándo despertaras de tu ficticio patriotismo?

¿Cuándo vas a ver con ojos alusivos tu realidad expresiva?
¿Cuándo la ignorancia de los muchos va a dejar hablar la consciencia de los pocos?

Levántate Guatemala, no con una consciencia diferencial de una bandera como marketing en septiembre
Levante consciente de tus historias, consciente de tus derrotas, consciente del problema

Los hipócritas recuerdan hoy, se olvidan mañana
Los pesimistas, critican hoy y mañana
Los optimistas, (ellos no saben)

Pero los realistas reconocen que Guatemala como gobierno estado tiene problemas, más de 1 (2,3,4……….100000)

¿Dónde quedo la soberanía?
¿Dónde quedo el pueblo?

Lo callaron en la conquista
Se quedó dormido en la contrarrevolución
En pendiente estado de coma durante el conflicto armado

Me dejas sin opciones, está pendiente realidad
Pero tengo la esperanza de conocerte Guatemala, conocer tus caminos, tus veredas, tu personas, tus historias, tus lugares, tus políticas, tu cuentos cortos (y largos) y eso es empezar a quererte.

Hoy vengo del lado de los ancianos que se cansaron de hablar
Y  de los jóvenes que no les interesa

Yo celebro en septiembre (OCTUBRE, noviembre, diciembre etc.)

Celebro que la tesis de Guatemala está mal
Pero que la antítesis está pero
Gracias a Dios por síntesis.

Las cosas pueden cambiar, si tan solo despertamos de la ignorancia mercantilista
Porque sabemos que lo que hicieron está mal y lo que hacen está peor

Pero  hay en los que conocen, una esperanza de que las cosas pueden cambiar
Tan solo reconociendo que independencia, no es tan solo un 15 de septiembre




¿Dónde está el ombligo de Adán?

Todo indicaba que era el lugar, y que aparentemente se habían encontrado los restos perfectamente preservados de Adán,  los arqueólogos emocionados pedían a los dioses de la investigación que les dieran la razón.
Entonces el momento de la verdad llego a culminación, la máquina de medición de profundidad finalmente había encontrado algo y el “pib” que indicaba su encuentro sonó a campanas de gloria entonces dos de ellos con máscaras puestas temblorosos empezaron a escavar muy delicadamente como quien tocaba por primera vez a una mujer.
Así poco a poco fueron descubriendo el cuerpo en perfecto estado que aunque deteriorado en textura cumplía con la forma de la piel pegada al hueso. En el lugar los paleontólogos lloraban, los arqueólogos temblaban de emoción y los antropólogos empezaban a elaborar teorías.
Después de algunas horas finalmente lo contemplaron, bajo un atardecer hermoso y unas sonrisas de satisfacción contemplaban el cuerpo, con el corazón en la boca aquellos grandes estudiosos se convirtieron en niños con juguete nuevo.  Así muy delicadamente extrajeron el cuerpo y lo llevaron hacer los estudios respectivos (porque dudan de sí mismos) para comprobar su autenticidad.
Los estudios dieron positivos, era efectivamente el eslabón perdido, el primer ser humano que pobló la tierra, el ser creado de del aliento de vida, los primeros pies pobladores, el padre del Homínido (para los escépticos) o el nieto (para los creyentes). Entonces investigaron cada parte del cuerpo minuciosamente con la concentración de colocar el hilo en la aguja, apenas respiraban en el cuerpo, habían más de 10 especialistas alrededor de la mesa donde se encontraba, nunca antes se habían visto tan interesados e intrigados por el cuerpo de otro hombre. (Bueno, algunos)
Entonces descubrieron que faltaba algo, fundamente, algo que tal vez negaba su proceso de hombre y afirmaba la creación divina, “El ombligo” ¿Dónde está? se preguntaban unos a los otros con la peor cara que podían tener los estudiosos (de a ver perdido la verdad) ¿dónde está el  ombligo de Adán? lo buscaron por todos lados, elaboraron teorías ridículas, por ejemplo:  
1. debido a una mutación genética puede colocarse en otro lugar.
 2. debe de ser el primer prototipo pues tiene errores de fábrica.
Así investigaron noche tras noche, en libros de anatomía, en documentos, tesis y revistas médicas, se frustraban y entre veces la angustia se comía el sueño, así que llamaron a expertos médicos de todos lados del mundo, para que observaran el cuerpo, todos a la expectativa de estos,  cuando revisaban el cuerpo a través del vidrio que dividía la sala de investigación de la sala de observación, algunos se comían las uñas, otros ya se las habían acabado, al salir estos médicos expertos solo dijeron: -lo siento, no lo encontramos- y así en su frustración negando toda idea científica de implementación de teorías supuestas decidieron llamar a los religiosos a que entregaran una respuesta espiritual, entonces ellos segados por la ciencia, afirmaron que el “ombligo de Adán” no existía, puesto que este no conocía vientre de mujer, entonces en eso debatió un teólogo renombrado, diciendo que si era el primer prototipo de hombre entonces estaba mal diseñado por lo tanto era debatible la existencia de un Dios perfecto, por lo tanto la acción de negación causo un conflicto entre los religiosos y los teólogos  y poco falto para conocer su naturaleza humana negando así su capacidad de análisis (y probando su capacidad con los puños) cuando un filósofo irrumpió en escena y dijo: - tal vez la idea de un ombligo es puramente superficial, estamos buscando lo que lo hace hombre y en la rama metafísica, tal vez el ombligo representa una constante en su apego a lo terrenal, mas Adán no era terrenal-, entonces el agnóstico se levantó de la mesa con prontitud y colocando su mano sobre la mesa con fuerza exclamo -¡no se habla de lo que no existe como si existiera!- Y la discusión continuo por meses, los hombre se reunían en el lugar cuestionándose una y otra vez acerca del ombligo de Adán, ¿Dónde está? Decían unos, ¿existe? Decían otros  (y los más presuntuosos) ¿Cuándo pagan?  Ya se habían acostumbrado, habían discutido constantemente por 7 meses y 7 días.
 Un día tocan a la puerta del laboratorio y aparece detrás de ella una mujer seductora, de tacones altos y con un portafolio en las manos, su labial rojo demostraba que le preocupaba su apariencia y sus lentes que no era demasiado.
Al notar su presencia los estudiosos la observaron de pies a cabeza (porque eso hacen los hombres) y al introducirse ella dijo, Soy Arianka Estevez Hick  y vengo gracias a la solicitud que me enviaron para responder ante tal inconveniente de la búsqueda del ombligo de Adán, soy antropóloga, paleontóloga, arqueóloga, especialista en cultura antigua y con profesorados en la prehistoria analista del arte rupestre especialista en sistematización de autenticidad de desarrollo de restos humanos (hizo una pausa) y añadió (muy lentamente y en voz tenue) ha y soy sexóloga.
Los hombres admirados ante tanta belleza y conocimiento juntos se quedaron atónitos y rápidamente la hicieron pasar, le ofrecieron agua, un lugar donde sentarse, una copia de la información, un lápiz, un ventilador, una flor, una anillo, una vida eterna a su lado, una boda, una noche, un amor (a no, eso no)
Después de haber escuchado las teorías de todos, procedió a pasar a investigar al cuerpo, estuvo ahí por poco más de dos horas, lo vio, lo toco, lo observo, lo pensó, lo sintió.
Todos tenían las esperanzas puestas en ella, todos querían conocer su punto de vista, (o solamente verla) necesitaban una respuesta y al parecer ella podía tenerlas todas.
 Al salir y al quitarse los guantes,  respiro profundo y dijo:


-¿Porque ninguno ha preguntado por el ombligo de Eva?-



Mi hoy no es tu mañana

Si mañana no existiera
Me gustaría que supieras

Que el momento en el que me encontré con tu sonrisa no me soltó
Que creo que me enamore un poquito o mucho de ti
Que me gusta hacer concursos adivinando a que saben tus labios
Que me he imaginado más de alguna vez amanecer a tu lado
Que desde que te vi no pasa un día que me den ganas de encontrarme contigo
Que me gustaría ser el tropiezo de tu mirada

Ser el sueño que te despierta con una sonrisa
Si el destino decide jugar conmigo
y me arrebata la existencia y
También las ganas y las ideas  y los poemas y la inspiración

Me gustaría que supieras
Sin simulacros
Sin problemas
 Sin situaciones o pasados
 Sin ella.

Que te quise o te quiero
Que te soñé o te sueño
Que te besaría
Que no importa con quien estés, o con quien estarás
Pues
Aquí en mi hoy
Eres mío