Fui a buscar lo que no tenia, pero en realidad no iba a ningún lado
era las 9 de la noche
y al día siguiente era mi cumpleaños
escuche una vez que los cumpleaños es un día sin reglas.
hace mucho tiempo ya que había roto todas, y no tenia animo de volverlo hacer.
inicie en la San Juan, supuse que en cada semáforo me daría tiempo para pensar, así que
en el primer semáforo medite sobre la mortalidad
en el segundo sobre los pensamientos inherentes de la mortalidad
y en el tercero se me atravesó un carro entonces solo pensé nada (que burro)
El Periférico tenia mas distancia, mas carros mas carriles, incluso el pavimento solía tener una uniformidad deseada.
decidí pensar en las cosas que necesitaba,
necesitaba hablar
necesitaba un nuevo disco para mi carro
necesitaba un lugar a donde llegar
pensé en llamar a algunas personas, pero al saber que no me responderían tenia la frase perfecta para abarcarlos al día siguiente
"te recordas cuando estuve contigo cuando me necesitabas, bueno para mi no estuviste"
era una buena frase y la quería decir, no llame por que era mejor no saber si me responderían
termine el Periférico bajare por la Roosvelt las luces de la ciudad me marearon y pare el carro a mitad de la Roosvelt me baje respire profundo vi al rededor y volví a entrar
pase unos 5 minutos para encenderlo, pues no veía el punto si no tenia a donde llegar
todos los destinos se hacían confusos
mi hogar era yo
y mi llegada a nadie la esperaba
finalmente mi motor encendió
mi cabeza no
mis pensamiento sonaban a medias mi corazón palpitaba completo
¿que pasa cuando se necesita lo que no se conoce?
decidí apagar el teléfono y la radio, solamente con el afán de necesitarme
salí de los limites de la ciudad
hasta parecía que dejaba mis problemas atrás
me gusto
acelere
¿a quien se llama cuando se necesita lo que no conozco?
salí de los limites del municipio de Mixco
la carretera cada vez se ponía mas oscura igual que yo
ya llevaba una hora en el camino,
ya llevaba una 26 años vividos
y aun no sabia a donde ir
pero ya quería llegar
lo que conocía, me aburría
lo que sabia, ya no era suficiente
a quien quería, no existía
cuando llegue a San Lucas todo se aclaro, mañana es mañana y hoy se muere
intentando llenar una gigantesca e insensatos miedos adquiridos en los caminos de los años con brutas y adyacentes encuentros filosóficos de una joven ventiañera
acelere
¿Que quería encontrar para perderme en lo buscado?
hace algunos años justo en esta fecha te encontraba amaneciendo con un abrazo
la segunda vez me llevaste un pastel
la tercera apareciste de madrugada
la cuarta dejaste de existir
la quinta me dejaste un recuerdo
la sexta te extrañe tanto
la séptima es hoy
no sabia cuanto te extrañaba hasta que te fuiste
el día de tu entierro no pensé en esto, solo en que no estabas
ya iba por Antigua, cundo te empece a extrañar, pero no como quien extraña a alguien que se haya ido, sino como a quien le arrancan un pedazo de corazón, mientras se aferra a un recuerdo.
había un retorno y lo tome
te deje de buscar
por que ya no estabas
me dejaste aquí sola
me dejaste aquí sin ti (que es lo mismo)
tu si me hubieras respondido
mañana no vas a estar
ni aquí ni allá te voy a encontrar
entendí por fin
que lo que importaba aquí
no era el destino si no valorar el camino
son 26 ya y muchos caminos recorridos
no he dejado de caminar
no he parado sin ganas de volver a seguir
no he huido de lo que no puedo encontrar
no malinterpretes, regreso por que quiero seguir caminando
solo creo (estoy segura) que mi camino seria mucho mas fácil contigo
Feliz cumpleaños Mayita
Feliz regreso
El Regreso
Ángela una mujer como pocas, creyó que el amor estaba en la
conciencia y se transmitía mediante la Inmaculada física de los cuerpos
terrestres, su inocencia la colocaba en una rama de la sencillez que era un tanto
imperceptible a la maldad, por eso cuando se enamoró no escatimo en
sentimientos, lo entrego todo, se quedó sin nada, sufrió todo, se quedó sin lágrimas
y esto hubiera sido lo ideal, si tan solo aquel que recibió los constantes
mimos de su cuerpo hubiera tenido la idea cuantitativa del valor de sus besos,
caricias que ella le daba al por mayor.
Con el tiempo el aprovechado de sus besos, la dejo, Ángela
cultivo tanto ese amor, que al dar a luz al pequeño Ángel conoció un puro y
genuino sentimiento, dejando muy atrás lo que antes había conocido como amor.
A pesar de su madures, Ángela había sido destinada para ser
hermosa, aunque no se lo creía del todo, en ocasiones notaba destellos de su
belleza en la sonrisa de su pequeño hijo, debido a la precaria situación
económica vivía junto con su tía en una casa en el municipio de Mixco, llegando
al conocido Zanjón.
En ese preciso lugar en el espacio de la carretera que no se
usaba estaba Edgardo, un vendedor de autos usados, maltrecho, sucio (siempre)
honesto eso si, por lo mismo su trabajo no le hacía justicia, amigo de todos
conocido de nadie, si usted le llegaba a conocer sabría que su vida no era gran
cosa pero que su personalidad intrigaba.
Había notado a Ángela desde hace meses y un día se armó de
valor y justo cuando pasaba a su lado le dijo un sencillo pero tortuoso -Buenas Tardes- ella sonrió
(como Ángel en su máximo resplandor) el murió.
Y así consecutivamente los -Buenas tardes- se hacían más
frecuentes incluso variados, algunas veces hasta se atrevía hacer una pregunta
-Buenas tardes que tal su día - ella
respondía capsulas cortas de información -muy bien gracias- sonreía y seguía su
camino.
Mi madre que era su vecina platicaba con Edgardo, ella era
el comodín como decía el, constantemente recordándole que le hablara bien de el
a Ángela, mi madre le recordaba, que una mujer así no era tan fácil enamorar, además
que la responsabilidad era demasiado ella tenía un hijo.
El negando la razón se dedicaba a enamorarla con una simple acción
de un saludo, un día decidió incursionar en el materialismo emocional a la cual
ella respondió -¿Rosas? dígame una cosa, usted cree que las rosas son un acto premeditado de aprobación,
por lo tanto si se las recibo estaré aceptado una acción de su parte a la mía,
lo cual encuentro muy poco productivo-
Decepcionado y acongojado se dijo: -si no es hoy, será mañana-
Y así pasaron meses, años una década estaba cumpliéndose y
el corazón no olvidaba, se habían echo amigos pero nunca enamorados.
Un día mi madre que es hija del sarcasmo le dijo: ¿Conoce
usted la magnitud de sus actos? El tiempo no va a retroceder, usted es joven
deje ya la ilusoria idea del amor y busque a alguien con quien establecerse.
Edgardo pensó que tenía razón ya había pasado mucho tiempo y
el amor no obtenía frutos, así que un día decidió probar suerte en el norte,
era el principio de los noventas y la moda (casi obligatoria) consistía en irse
de mojado, debido a esta acción tan peligrosa decidió despedirse de todos sus
allegados que por cierto eran muchos. De ella no se despidió, asumió que iba a
ser extremadamente difícil, así que fue con el pedacito de ella (Ángel) y le
dijo: -Conoces vos que no todo es como
uno quiere, o por lo menos no siempre se puede, hoy me voy en busca de algo más,
porque aquí no puedo estar, es un agobio ver a tu mama linda como siempre y yo más
burro como nunca, me voy angelito pero quiero que sepas que te llevo en el corazón-
Angel consternado ante tal información decide apretar la cintura de Edgardo y
se alcanza a distinguir una lagrima.
El viernes partía Edgardo estaba todo listo, una pequeña
maleta donde llevaba agua, unas botas de campo y camisa de cuadros y no hay
gran emoción en esto, ella no lo fue a buscar en medio del camino tampoco corrió
a su rescate mucho menos lloro su ausencia, el simplemente se fue como quien se
va, el que nunca ha existido.
Ángela al principio noto su ausencia y cuando escucho la
noticia de sus vecinos (chismosos) comunicativos se llenó de un sentimiento
frio y obscuro un nudo en la garganta se atravesó, nunca había sentido eso
desde aquel primer adiós, pero no dijo nada. Inmediatamente le conto a Ángel,
como necesitando información, -Si ya se había despedido de mi-. Esa frase
perforo el corazón de Ángela, elaborando un irremediable sentimiento de
abandono y negligencia ante el corazón enamorado, pero no actuó, nadie esperaba
eso de ella, ni una llamada a su enamorado compañero, ni siquiera quiso saber
si habría sobrevivido a su peligrosa travesía.
¿Cuantas veces nuestro orgullo se come la razón del corazón?
El año nuevo del 99 el mundo esperaba un cambio rotundo fue
un viernes y en la cuadra se esperaba una fiesta, los niños quemando cuetes,
las mujeres hirviendo el ponche, las puertas estaban abiertas y el pino regado
en toda la cuadra. Ángela no había cambiado nunca su rostro, aunque el brillo
aquel que propiciaba Edgardo había desaparecido.
Estaban sentadas las mujeres en una esquina de la calle, con
ponche en sus manos y los estrenos en exhibición, los niños jugaban con
volcancitos fulminantes en la banqueta y los jóvenes entre ellos Ángel jugaba a
ser adulto con tragos de alegría entre sus amigos. En eso observa que Ángel
saluda alguien con gusto, lo abraza fuerte, ella ignora el acontecimiento
pensando que podría ser un amigo más, continua la plática con sus vecinas, cuando
una sombra la cubre -Hola angelita,
usted siempre tan bonita- ella levanta la mirada y se para, su corazón
(tiembla) no palpita, el suda como nunca, pero la toma de la mano y le dice: -¿Se
recuerda de mí?- ella responde seria ignorando las revoluciones de su corazón -¿Cómo
esta Edgardo, que tal su vida? ya está hecho todo un señor-
-Regrese Angelita, me convertí en alguien por usted- ella sonríe
y justo cuando va a defender su moral de mujer intachable el, la interrumpe. -Deje ya su incorruptible ser,
no me diga que no me extraño, por favor sea honesta por una vez en su vida y dígame
si este es nuestro tiempo- ella ante este impuesto análisis, calla, su silencio
solo demostraba el inicio de una vida juntos, una negación a sus ideales
conservadores un dogma roto por el escepticismo de sus ojos.
Esta historia no termina con un beso apasionado, usted sabe
que con los años estas muestras de amor se hacen cada vez más innecesarias,
pero demuestra que cuando el corazón se niega, la razón confirma.
Tiempo después supo finalmente el sabor de sus labios, de su cuerpo de su alma, no vivieron felices para siempre, pero vivieron juntos y eso les era suficiente.
El día que toques a mi puerta
Ella era maestra, estaba acostumbrara a enseñar, el era comerciante, su labor era ganar, entonces el se gano su corazón, ella le enseño amar y juntos escribieron una historia.
Se enamoraron en cuestión de segundos, siempre se habían visto pero nunca se habían mirado, su primer beso nació con una pregunta:
¿A que saben tus labios? pregunto el
-no se- respondió ella,
el dijo: averiguemoslo (besándola)
Junto al atardecer de Monterrico se besaron y al fin comprendieron que sus labios se pertenecían. En el pueblo se admiraban de su amor. El la esperaba a la salida de la escuela sin apresurarla sin molestarse por que su labor exigía tiempo. Ella lo acompañaba al banco y mientras todos hacían la tediosa cola del banco ella acariciaba su espalda con su mano.
En Monterrico todo transcurre mas despacio, por lo tanto se disfrutaban un segundo en varios minutos, eran los ochentas y el era un idealista, cuando corrió la voz que se estaba armando un ejercito insurgente el quiso un país mejor para sus hijos (los que había soñado con ella) así de simple, pero difícil se marcho del pueblo en un camión de idealistas empedernidos.
Ella al momento de llegar a la terminal de buses le rogó que no se fuera con un nudo en la garganta, el la beso y dijo: -hago esto por los dos- su corazón se desintegro lentamente mientras sus rodillas caían al suelo y su llanto traspaso la barrera metafísica.
Ella solía pasar por los manglares y recordaba la primera vez que conocieron su cuerpo, el en la selva soñaba sus ojos y los convertía en estrellas.
Pasaron años, el finalmente regreso a tierras de la plena república del amor perdido, la vio cruzar la calle, la alcanzo la tomo del hombro, su corazón latía como ferrocarril descarriado sus manos sudaban, pero sus ojos habían cambiado, ella se negó a perdonar, el se re-enamoro. El le dijo: -vamos- ella dijo: -no- . Entonces el se ahogo en el fondo de una botella por unas semanas pretendiendo olvidar lo inolvidable.
El pueblo estaba mas poblado y rara vez se encontraban, decidieron olvidarse. El conoció a una Rusa subversiva la cual se encariño pero no amo. Un viernes ella lo vio pasar con la Rusa, tenia ganas de decirle que su mujer era la de muchos, que aun lo amaba que sus labios aun tenían su sabor, que se moría por abrazarlo, que deseaba con ansiedad que sus labios pronunciaran su nombre, que hubiera deseado que intentara un poco mas. Pero con los ojos aligramados acelero el paso y se esfumo con su deseo empaquetado.
El vio su espalda marcharse, y como instinto natural su mano soltó la de su pálida compañera y se reprimió instantáneamente -maldita necesidad de necesitar- pensaba cuando se hundía en los grandes ojos azules de la Rusa y de repente aparecía el recuerdo de su amor en las aguas azules de los manglares.
El tiempo paso pero el sentimiento fue irrevocable, ella conoció a un francés se enamoro (por que una mujer si ama dos veces, pero nunca ama igual) se caso en una boda hermosa carente de magia, el la vio desde lejos, y su virilidad de hombre se esfumo cuando lloraba como niño que había perdido algo, sin ningún consuelo.
La rusa subversiva en todo, reto a la sociedad y nunca quiso contraer nupcias, no creía en el matrimonio y aparentemente tampoco en la fidelidad, pero el no podía evidenciar los claros errores de su compañera por que eso significaba quedarse solo y a su edad eso ya no era una opción.
¿como paso?
¿como se fue al olvido el amor?
¿como nos quedamos con los extranjeros del amor?
pudimos ser tan felices juntos y ahora forzamos la felicidad fingiéndonos enamorados.
Envejecieron. El se volvió escritor ella se fue a las Europas y así pasaron décadas. En una librería de parís ella encuentra un libro olvidado "Monterrico amor de manglares" lee la primera hoja, se le quiebra la voz y sale presurosa de la librería.
Era un viernes, el escucha alguien tocar a la puerta la abre y encuentra esos ojos memorables envueltos en unos surcos de piel, es ella, su amor, su vida, su todo.
-disculpe la intromisión y la tardanza a mi llegar, pero creo que sus poemas hablan de mi, si me equivoco discúlpeme-
el dijo: todo este tiempo escribí con la intención de decirte las cosas, sin decirte. Con la esperanza de que mis letras te alcanzaran-
-entonces son para mi- dijo ella
-no has entendido aun, que todo este tiempo te he esperado-
ella dijo: -el amor no nos tuvo paciencia-
el: -he vivido sin ti parte de mi vida, ahora solo quiero esperar la muerte tomados de la mano.-
(se abrazan con las uñas clavadas en la espalda para no dejarlo ir)
El se despierta abruptamente la Rusa yace a su lado, observa el techo de la habitación indignado y su cuerpo anciano hace un esfuerzo para levantarse y dirigirse al escritorio se sienta y escribe de titulo:
"El día que toques a mi puerta"
Manglares Monterrico
(Si esperaba un final feliz, lamento decepcionarlo, las cosas no funcionan así de este lado del blog)
Dislexia -Aixelsid
Intento leer pero las letras parecían patitas de mosca sin ningún
sentido lógico, allí decía “arpa” ella leyó “árbol”, entonces la oración no
contaba ninguna historia, no tenía sentido, se acercó el libro de cuentos de
nuevo y decidió intentarlo una vez más, reconocía algunas letras pero no todas,
se burlaban de ella se reían se cambiaban de lugar hacían una fiesta en su
presencia no las podía situar en un lugar, en una estación fija todas parecían
tener un lugar distinto entonces en donde decía.
"El ruiseñor cantaba una hermosa melodía" ella leía
"3i risueno canapa un bermosa molopia"
si las "p" las "d" las" h" y
las "b" eran las peores, adivinando intentaba seguir la oración, pretender
que la oración cobrara sentido pero no lo lograba, entonces se rendía y solo
observaba las imágenes y empezaba a inventar la historia conforme a las imágenes
y algunas veces cuando sus papas la observaban asumían que leía pero en
realidad inventaba cada palabra, nunca pidió ayuda pues suponía que esa deficiencia
era normal para los niños de su edad, en el colegio era más cuidadosa de copiar
exactamente las forma de las letras, que entender su significado y esos
malditos cuadernos de doble línea le hacían de cuadritos la vida.
Un día al entrar al salón de clases observo unos garabatos
gigantes en la pizarra su compañera la bella Anita le dijo que era letra de
carta, entonces empezaron todos a copiarlo en el maldito cuaderno de doble línea,
intento unas tres veces antes de romper la hoja de tanto borrar, hasta que en
su desesperación decidió golpear el cuaderno contra el pupitre a esta reacción
de desesperación (cuando sos insuficiente) Anita la bella decidió ayudarle y
pues en la niñez una ayuda es representada por un gestión de acción y no de educación
y fue así como la bella Anita termino la plana de la letra "a" en
carta.
Ya estaba en básicos y había pasado desapercibida ante estos
deficientes apuntes gracias a su magnífica forma de conocer las formas de las
palabras la “A” era un triángulo, la “b” un palito embarazado la “T” un árbol con
dos ramas y así sucesivamente con todo el abecedario, las pesadillas eran leer
algo en clase, le sudaban las manos, su cabello negro se percibía más negro
pues su piel se tornaba más blanca de
costumbre y sus mejías rojas como manzanas.
Entonces cuando en su ficha de promedio de 15 clases del currículo
gano 2 su padre decidió incluirla en un curso intensivo de lectura y escritura
dirigido por él, en el salón de su casa, su labor era copiar a diario dos capítulos
de la biblia a la perfección, lo hizo de esa manera hasta por dos años y dos
biblias.
Esto la ayudo, le dio concentración, constancia, paciencia, determinación,
logro al fin leer en voz alta aunque lento pero entendible encontró algunos
libros en el closet de su hermano mayor (totalmente nuevos de uso nulo) e indagaba cada letra, cada
palabra, cada oración cada párrafo y por fin entendía aunque era un triunfo, decidió
memorizar cada poema para no intentar volverlo a leer.
De Bequer
memorizo
Los suspiros
son aire y van al aire.
Las lágrimas
son agua y van al mar,
Dime mujer,
cuando el amor se olvida,
¿Sabes a donde va?.
De Neruda
Te amo sin
saber cómo, ni cuándo, ni de dónde,
te amo
directamente sin problemas ni orgullo:
así te amo
porque no sé amar de otra manera,
sino así de
este modo en que no soy ni eres,
tan cerca
que tu mano sobre mi pecho es mía,
tan cerca
que se cierran tus ojos con mi sueño.
Y de Benedetti (el grande)
Cuando era
como vos me enseñaron los viejos
y también
las maestras bondadosas y miopes
que libertad
o muerte era una redundancia
a quien se
le ocurría en un país
donde los
presidentes andaban sin capangas.
Bueno de Benedetti, memorizo todo y se enamoró de esas patitas de
mosca con formas piramidales que eran los poemas y se enamoró de la idea e intento
leer en voz alta y quería gritar lo hermoso de un verso con sentido y tuvo una
idea una idea imposible una idea de locos una idea que escupía a la razón y
negaba la circunstancia una idea que rompía esquemas y burlaba al sistema. (y
se convirtió en rebelde)
Dijo: quiero estudiar literatura
Entonces sus padres intentaron persuadirla, su madre además
que le parecía una carrera sin futuro no le parecía que su hija diera la talla.
Su padre la observo con ojos de ternura y noto fijamente que en sus grandes
ojos negros había pasión y solo le pregunto ¿Por qué? Ella respondió viendo a
sus manos y dijo, “porque lo único que quiero es escribir”
Esa oración encerraba una batalla campal entre las palabras
y su ser, esa oración representaba el inicio de la guerra de las letras y el
final también, demostraba que no solo había vencido a su enemigo sino que también
era capaz de dominarlo.
Ese día la inscribieron
Y tal vez esta
historia no tiene un gran final, no es una gran escritora, no se ha ganado ningún
premio, probablemente nunca lo haga, es más quizás nunca la lean, pero en su afán de refutar lo irrefutable, conspiro contra la razón y desafió al destino. (dele tiempo, su destino pronto se escribirá)
Sebastián
Supongo que tiene como 9 años, la verdad nunca le había hablado
solo sé cosas de él, digamos que mi naturaleza humana como dijo Freud me obliga
a interrelacionarme con la sociedad y como consecuencia de ese proceso (chismear)
recabe algunos datos que me hicieron crearme una opinión del pequeño Sebastián, pero si nos remitimos exclusivamente a los hechos,
excluyendo así los adornos de las señoronas comunicativas (viejas chismosas) de
la colonia, confirmo lo siguiente.
Sebastián es muy delgado, muy alto, tiene unos grandes ojos
azules, a simple vista pareciera un niño normal de esos que andan por el mundo creyéndose
adultos, lo que ustedes no saben de Sebastián
es su historia y es precisamente esta lo
que a mi parecer lo arrastro a su locura de aquel sábado 8 de diciembre. Su
madre una bella mujer de ojos coquetos muy parecidos a los de Sebastián se enamoró
en su juventud de un hombre que además de inteligente y vivaz era muy agradable
físicamente, pero (no podía faltar el
pero) sus piernas no tenían movimiento desde su nacimiento se transportaba en
una silla de ruedas, por lo tanto se dedicó a convertirse en una persona
encantadora al punto que la gente olvidara su deficiencia física y es por eso
que Agustina la madre de Sebastián se casó con él, pero a los años, después de
3 hijos, muchas peleas y un amor iluso que nunca maduro, ella decidió ser la mujer a la que extrañan y
dejo a sus tres hijos y a su esposo minusválido en busca de una vida mejor,
dicen (las viejas chismosas) que ahora tiene una nueva familia y está viviendo
el sueño americano y que cada diciembre envía algo de dinero, ropa y algún carta
para contrarrestar la tristeza de sus hijos por su ausencia y pues ustedes como
yo saben que en este mundo eso de suplir lo emocional con lo material tiende a
funcionar.
Entonces la hija mayor Madelin, decidió huir detrás de un
hombre que le juro amor eterno y le dio eterno dolor, el hijo de en medio Agustín
es un alcohólico que odia el alcohol y el pequeño Sebastián se quedó
enfrentando la realidad de un hogar desintegrado, algunas mañanas veía como
sacaba a su padre a recibir el sol al patio, el padre siempre con la misma
mirada apática como quien pierde algo que jamás encuentra y Sebastián sentado
junto a él, como esperando algo que no conoce.
Sebastián en ocasiones hace cosas extrañas como el otro día apareció
con unos perros y cuando le pregunte que hacía con tantos perros, el me ladro,
un poco confundida y desconcertada me eche a reír entonces me volvió a ladrar, le pase mi mano
sobre el pelo y me despedí tras una serie de ladridos. En otra ocasión Sebastián
daba vueltas en la bicicleta en un diámetro diminuto una y otra vez una y otra
vez, lo vi desde lejos y cuando me acerque lo suficiente le dije que se iba a
marear al punto de vomitar y me respondió “eso espero” esta vez no dije nada y
sigilosa me aparte de la escena analizando por que un niño de 9 años disfrutaría
esa acción.
Pero la mañana del sábado 8 de diciembre el pequeño Sebastián causo consternación, escuche unos gritos y como buena oidora (shute) Salí a ver que sucedía en el frente de mi casa, entonces estaba Sebastián, con dos cartones de en cada brazo en la orilla de su terraza balanceándose como todo un malabarista, recuerdo que su abuela le gritaba con una voz desafinada “bájese mijo” y Doña Blanca gritaba “se va a tirar, se va a tira” lo que yo encontraba inapropiado debido a que en cualquier momento la abuela se desvanecía de un infarto, entre más le gritaban y le hacían señas que se retirara del precipicio el con mas ansias se acercaba más a él, algunos niños de la colonia salieron y entre murmuros se decían unos a los otros “ese si es un loco” estuvo así como unos 15 minutos con el alma de todos pendiendo de un hilo y después de algunas lágrimas de la abuela Sebastián simplemente bajo, así nada más, yo esperaba un discurso de despedida mínimo un “adiós mundo cruel” o tal vez un acto heroico de algún vecino valiente, o quizás unas lágrimas de Sebastián dirigiéndose a su abuela, para serles brutalmente honesta esperaba drama pero no, el pequeño Sebastián bajo del precipicio hasta el primer nivel y al ver a su abuela llorando y tras el asombro de unos 7 vecinos que se habían ubicado en el área dirigió su mirada hacia arriba y dijo “esta alto verdad” su abuela dolida tras el incidente lo tomo de la oreja y tras gritos y reprensiones lo entro de ese manera a la casa tras un somatón de la puerta de metal, todos los demás nos quedamos en el lugar hablando y suponiendo e inventado historia acerca de los hechos del suceso, “ese se quería matar” decían algunos “payaso el Sebastián” mencionaban otros, pero yo que en ocasiones suelo encontrar un ideal filosófico deduje que Sebastián ajeno a este mundo y prisionero de su mente, quería volar, y tal vez él no es un gran héroe o una persona tan brillante, es más probablemente jamás nadie escuche de él, pero considero que las personas peculiarmente diferentes son dignas de conocer, por lo tanto el pequeño Sebastián desde ese sábado 8 de diciembre lo saludo como “Sebastián el grande” y él se sonríe.
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